Volcada en el futuro de sus alumnos

La formación encaminada al empleo de los estudiantes es uno de los objetivos prioritarios de la Universidad Politécnica de Cartagena. Una oferta de prácticas en más de 2.000 empresas de la Región de Murcia, el asesoramiento y ayuda al emprendimiento, cursos de orientación laboral, ferias de empleo y el contacto directo con el tejido empresarial vinculado a los investigadores y docentes de la UPCT, son algunas de las acciones que desarrolla la Politécnica en favor de la inserción laboral de sus titulados.

Durante el último año, 350 empresas han firmado convenio de cooperación educativa para posibilitar la incorporación de alumnos en prácticas. Estos acuerdos han posibilitado que más de 400 estudiantes estén completando su formación en el tejido empresarial este curso.
 
Por sectores, Servicios, Construcción e Industria son los que más alumnos acogen en prácticas. El mayor número de ofertas formativas se encuentra en empresas ubicadas en la Región. La comarca de Cartagena, el área metropolitana de Murcia, el Alto Guadalentín y la Vega Media son las zonas geográficas que demandan más estudiantes.
 
El rector de la Universidad Politécnica de Cartagena, José Antonio Franco, destaca el «valor añadido que aporta la realización de prácticas en el currículo del estudiante».
 
El vicerrector de Estudiantes y Extensión Universitaria, Francisco Martínez, indica que los aspectos más valorados por las empresas con las que la UPCT mantiene relación son los idiomas, los conocimientos informáticos así como la facilidad y capacidad para la adaptación y el aprendizaje. Otras capacidades como trabajo en equipo, organización y planificación, análisis y síntesis, resolución de problemas y saber aplicar el conocimiento a la práctica también son valoradas por los empleadores.
 
Las prácticas, a juicio del rector José Antonio Franco, además de complemento a la formación académica, se convierten hoy día en una herramienta de inserción laboral. En el último año, el 25% de los estudiantes de la UPCT que realizan prácticas han conseguido un empleo en la empresa en la que se han formado.
 
Casos ejemplares
 
A falta de presentar el proyecto fin de grado, Silvia Albaladejo, estudiante de la Escuela de Agrónomos, no puede estar más satisfecha por haber hecho prácticas en empresa. «Ha sido una gran oportunidad para mí, puesto que además de ganar en experiencia profesional, conseguí un contrato en la empresa que me acogió». En su caso, Frugarva SA, la compañía donde realizó las prácticas durante tres meses, vio en ella una persona capacitada para sumarse a su plantilla. Algo que ni la propia Silvia imaginaba al empezar las prácticas. «Siempre piensas que cabe la posibilidad, pues desde el principio dijeron que hacía falta gente en el equipo, pero siempre tuve presente que lo que quería era obtener experiencia». Como consejo a aquéllos que vayan a enfrentarse a unas prácticas de empresa, Silvia señala que «deben tomárselo como un trabajo, aunque no haya remuneración. Es muy importante demostrar que quieres trabajar y que puedes dar incluso un poco más de lo que te piden».
 
En la refinería de Repsol en Cartagena la acogida de estudiantes universitarios para prácticas profesionales siempre ha conllevado un beneficio para la empresa. «Es una forma de conocer a los futuros profesionales, supone una gran ayuda a los diferentes departamentos y con ellas damos a conocer el complejo industrial, nuestra tecnología y forma de trabajar», señala Sol Martínez-Abarca. Entre los requisitos que esta empresa solicita a quienes van a realizar unas prácticas prima, ante todo, la motivación del propio estudiante. «También se debe tener en cuenta la importancia de los idiomas, factor fundamental en nuestros procesos selectivos», reconoce. Desde el departamento de personal, recuerdan la ventaja que hacer unas prácticas en Repsol supone para acceder a alguno de los másteres internos de la compañía, llave indispensable para formar parte de la multinacional española.