La UPCT destaca la publicación de los poemarios de un estudiante y una profesora en el Día Internacional del Libro

Simón Hernández Aguado, alumno de la Universidad Politécnica de Cartagena, presenta esta noche el trabajo que ha estado escribiendo en los dos últimos años.

No es una tesis doctoral o un proyecto fin de carrera, sino su libro de poemas No hay nadie en el espejo. Y no es el único poeta en la UPCT. La docente Natalia Carbajosa también está promocionando el poemario de autoras norteamericanas Mujeres a los remos que ha traducido.

“La cultura no debe estar separada de ninguna rama profesional”, defiende Simón Hernández, estudiante de Empresariales, negando que el mundo de las ciencias sociales o incluso en el de las ingenierías no haya espacio para la poesía. “La creatividad es muy necesaria para un empresario y sin ella no vamos a salir de la crisis. Es el tiempo de reinventar”, asegura.

Natalia Carbajosa, profesora titular del área de Filología Inglesa, concibe sus traducciones de poetas norteamericanos como una “transferencia de conocimiento” y reclama que la producción literaria sea igual de valorada que la publicación en revistas especializadas. El año pasado, además de la compilación de autoras, se publicó también su traducción de la obra Hontanares de Scott Hightower y su poemario propio, Tu suerte está en Ispahán, algunos de cuyos versos acabaron en la canción Desde una estrella enana de Lagartija Nick.

Ambos coinciden en destacar la posibilidad que les dan las redes sociales para conectar con otros autores y para encontrar lectores en cualquier lugar. “Ya casi lo de menos son los lectores en español de España”, señala Carbajosa, que colabora con la revista El coloquio de los perros, que se coordina desde Cartagena y tiene bastante difusión en Latinoamérica.

Más sorprendido está Hernández del interés por la poesía que ha despertado entre sus compañeros de la Facultad de Ciencias de la Empresa, en cuyo salón de actos presenta esta noche, a las 20 horas, su libro. Sus versos mezclan amor y economía para reivindicar soluciones a las injusticias sociales. “Para mí, que llevo escribiendo desde los 8 años, pero no he tenido contacto con la filología hispánica o el periodismo, es un sueño publicar y presentar mis poemas”, cuenta con ilusión.