Rafael Blázquez: «El riesgo lo crea el hombre, el fenómeno sísmico es algo natural»

Rafael Blázquez, profesor de la UPCT y director del curso ‘Proyecto y rehabilitaciones sismorresistente de edificios’, organizado por la Escuela de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y de Ingeniería de Minas (EICM) de la UPCT y la Asociación Española de Ingeniería Sísmica (AEIS), analiza la necesidad, en una región con alto riesgo de sismicidad como Murcia, de formar a profesionales en ingeniería sísmica y educar a la población ante fenómenos naturales como el ocurrido en Lorca.

-¿Cuál es el objetivo del curso?

-Cuando hay un terremoto el dilema siempre es si demoler o rehabilitar los edificios dañados, y en el curso orientamos a los profesionales hacia lo segundo, aunque también se explica cómo se debe diseñar un proyecto y llevar a cabo programas para la construcción; que un edificio resista a un fenómeno de este tipo no es un problema de materiales, sino de seguir una serie de criterios en el planteamiento de su edificación.

-¿Se podría decir que hay una deficiencia formativa en el sector?

-Hay una carencia de formación técnica, sí. Seguramente la falta de actividad sísmica es la causa de la lacra formativa y por eso no se le ha dado importancia al asunto. Pero no es solo insuficiencia didáctica por parte de los profesionales, sino también de los ciudadanos. El riesgo lo crea el hombre, el fenómeno sísmico es algo natural. De hecho, la tragedia de Lorca pudo tener consecuencias más catastróficas por falta de cultura sísmica y se podría haber evitado con formación a la ciudadanía mediante cursos sobre qué hacer en caso de terremotos. Lorca fue un laboratorio sísmico y eso debe servir para aprender la lección ya que, si no lo hacemos, estamos condenados a repetir la experiencia.

-¿Es fundamental que todos tengamos cierta cultura sísmica?

-Es primordial implantar una cultura de prevención y formación en este campo en las zona de riesgo, claro. Murcia es una zona de alta actividad sísmica y la razón por la que vine aquí fue tratar de impulsar un programa de ingeniería sísmica en la Región.

-Y para ello nada mejor que la UPCT…

-Exacto, y este curso que se está impartiendo es solo la primera muestra de lo que puede dar de sí esta universidad. La excelente acogida del curso deja ver el gran interés y la preocupación latente que existe sobre el tema, así que solo es el inicio para comenzar a poner a la UPCT en el mapa incluso con miras a la internacionalización por la movilidad necesaria, o expatriación, que hoy en día existe debido a la crisis.

-¿Se refiere a que la especialización puede ser una salida profesional tanto aquí como en el extranjero?

-Totalmente. La formación en ingeniería sísmica es un requisito indispensable para trabajar en este sector en otros países con alta sismicidad, como por ejemplo Chile. Allí esta rama es obligatoria por el riesgo de actividad sísmica que hay y vamos a intentar homologar esta formación a nivel mundial; primero porque no existen expertos para analizar en profundidad y es esencial la supervisión de obra, hacer un visado técnico real, y porque, además, son los estudiantes quienes reclaman saber gestionar la cultura de proyectos en esta materia. Desde luego, todo en conjunto es una fuente de empleo en zonas sísmicas y no solo en lo que se refiere a la edificación, sino en el peritaje que precisan las compañías aseguradoras y ayuntamientos cuando ocurre algún terremoto.