José Luis Serrano, un químico con mucha chispa

El organizador del Campus Científico de a UPCT le encanta ver cómo la tecnología llega a los niños en muy poco tiempo “y se queda en ellos”.

José Luis Serrano (Valencia, 1971), profesor de Química Inorgánica de al UPCT,  trabaja con paladio, potenciales catalizadores reacciones químicas. Y reacciones interesantes transmite este investigador y  profesor de trato afable y apariencia seria pero siempre presto a la risa.

Sus investigaciones, de gran relevancia científica, fueron portada el pasado año en la prestigiosa revista inglesa Dalton Transactions. Su trayectoria en el grupo Aplicaciones Químico-Industriales le avala como un excelente investigador y en su currículo figura que es premio extraordinario de Doctorado y de licenciatura. Detalles académicos al margen, la mayoría de los alumnos que hablan de José Luis Serrano destacan su amor por la docencia. Otros, lo que cuentan de él no tiene nada que ver con la Química Inorgánica, sino con su forma de ser: un tipo amable, inteligente y   brillante, que además es guitarrista, batería y crítico musical.

Entre los amantes de la música es conocido porque durante cuatro años ha tenido un espacio propio en el programa televisivo La Jam Evasión, y ha tocado desde los 14 años en distintos grupos musicales. Actualmente actúa y graba discos bajo el nombre artístico de Remo Persutti, un personaje de uno de los relatos Julio Cortázar.

Por su especialidad en Química Inorgánica está acostumbrado a hacer a partir de reacciones químicas sencillas nuevos e importantes catalizadores utilizados en la fabricación de productos de alto valor añadido, como farmacéuticos o cosméticos. Con esa misma aparente sencillez, capta a los científicos del futuro. Y es que además de la docencia y la música, a José Luis Serrano le encanta fomentar vocaciones científico-tecnológicas entre los niños. De hecho, es uno de los padres que más éxito tiene cuando en el colegio de sus hijos explican las profesiones y van padres a explicar cómo es su trabajo.

A los más pequeños y a sus hijos les hace experimentos sencillos con materiales caseros, “que son muy vistosos y causan sensación”.

Dentro de esta afición lleva tres años organizando el Campus Científico de la UPCT. Es capaz de sintetizar esta feria de Ciencia, celebrada la pasada semana, en una sola imagen. “Yo escuchaba a un antiguo alumno mío, que ahora trabaja en Aemedsa, mientras explicaba a mis alumnos de Ingeniería Industrial y, detrás de ellos escolares escuchando. Cuatro generaciones”. Del campus científico le gusta que ves un fruto muy inmediato: ver cómo llega la tecnología y la ciencia en muy poco tiempo y se queda en ellos. Los niños sieguen haciendo experimentos en los colegios siguen y se van creando vocaciones.

También le gusta ver “lo que hacemos todos los compañeros juntos es muy poderoso para transmitir la ciencia y la tecnología”.