José María Fernández Meroño, Exvicerrector del Campus de Cartagena: "Con los jóvenes hablo de marcha, con los de mi edad, de achaques"

Catedrático de Tecnología Electrónica, impulsor de la autonomía de la embrionaria UPCT y responsable de uno de los grupos de investigación más eficientes, se jubila por exigencias de la edad tras 43 años dedicados a la Ingeniería Industrial

Con jovialidad intacta, José María Fernández Meroño se despide este curso por imperativo legal (70 años en noviembre) de la Universidad Politécnica de Cartagena que contribuyó a crear.

Tras 43 años como docente de la Escuela de Ingeniería Industrial de Cartagena, reconoce que echará de menos “el contacto con la gente joven. Es lo más gratificante, porque con ellos hablo de marcha, con los de mi edad de enfermedades”, pero se marcha contento de “dejar hueco” a nuevos profesores y orgulloso de su gestión como primer vicerrector del Campus de Cartagena, entonces dependiente de la UMU, entre 1990 y 1994.

Cuando la oferta universitaria en la ciudad se reducía a tres titulaciones de grado medio en las instalaciones de Alfonso XIII, logró la autonomía presupuestaria del Campus de Cartagena, esencial para el desarrollo de las infraestructuras y la implantación de titulaciones de grado superior. Durante su gestión se logró la cesión del Hospital de Marina, la concesión de fondos europeos para convertirlo en lo que es hoy y la incorporación de la finca experimental Tomás Ferro, indispensables para lograr la titulación de Agrónomos. En aquella época se concibió la futura UPCT, su ubicación en el centro para revitalizar la ciudad, y se fichó a un profesorado con experiencia en otras politécnicas para garantizar una docencia de calidad. Con todo, no quiere despedirse sin pedir “perdón” a quien se sintiera molesto por su paso por la política universitaria y se pone una pega a su propia labor, “no haber podido traer la Facultad de Informática”.

Natural de Torre Pacheco y catedrático de Tecnología Electrónica, no le tiene miedo al cambio. “En este campo hay que empezar la carrera todos los años”, argumenta pensando en las múltiples revoluciones tecnológicas que ha vivido. Por eso se jubila sin planes para el futuro. “No he pensado en nada. Lo que salga”, comenta despreocupado.

Volcado en la investigación aplicada, Fernández Meroño dejará también el grupo de investigación DSIE, premiado por el Consejo Social de la UPCT por ser uno de los más eficientes, en el que ha coordinado dos laboratorios en estrecho contacto con el entorno social y empresarial y que aportan “fondos fundamentales en esta época de crisis”. Uno de ellos, LEMAR, actúa en varias comunidades en materia de inspección tecnológica en el sector del juego y asesora a la Consejería de Hacienda y la Agencia Tributaria. El segundo, VEHILAB, acredita que los vehículos de más de 25 años estén en condiciones de seguir circulando. Una prueba que seguro pasaba este joven profesor de 69 años.