José Horacio García: «La transferencia de conocimiento nos enriquece a todos»

“Espíritu crítico, libre pensamiento, formación superior y capacidades técnicas”, así resume José Horacio García Marí (39 años, casado y con una hija), lo adquirido tras su paso por la UPCT, en la que  en 2006 se diplomó en Ciencias Empresariales y en 2008 se licenció en  Administración y Dirección de Empresas y recientemente obtuvo el Diploma de Estudios Avanzados del Programa de Doctorado. En 2007, tras tres años de experiencia en Gijón Asesores, fundó junto a un amigo abogado la asesoría Economitas S.L., situada en la céntrica calle Jara de Cartagena.

-¿Qué destacaría de la formación recibida en la UPCT?

- La alta calidad de los profesores y de su docencia, gracias a que la ratio de estudiantes es de las más bajas de España. También la posibilidad hacer prácticas y de ser alumno interno o becario de investigación. Trabajar junto a profesionales con experiencia es imprescindible. Esta profesión solo se puede aprender practicando.

- ¿Qué relación mantiene con la UPCT?

- Sigo en formación contínua y me matriculo en asignaturas sueltas de la UPCT que considero interesantes para el desarrollo de mi profesión, la última: Economía Bancaria y Monetaria. He sido profesor de la Universidad de Mayores y este verano seré tutor en un curso de economía cartagenera del siglo XX y espero volver a impartir un seminario sobre reestructuración de empresas en el MBA de la UPCT, tal y como he hecho este año. Además, en el despacho todos los años contamos con becarios de los másteres de la Facultad de Ciencias de la Empresa.

- ¿Mantiene también contacto con sus antiguos profesores?

- Sí, a veces les consulto dudas y en ocasiones son ellos los que me preguntan. La transferencia de conocimiento enriquece ambos ámbitos, el académico y el profesional. Por ejemplo, dentro del asesoramiento a los clientes la labor pedagógica es muy importante, porque todos somos muy receptivos cuando se nos dice lo que queremos oír, pero no cuando ocurre al contrario.

- ¿Qué les supuso fundar la asesoría en 2007, justo en el inicio de la crisis?

- No decidimos montar la asesoría por la situación macroeconómica sino en desarrollo de nuestra vocación profesional. Uno trabaja en el mundo en el que le toca vivir y no puede esperar a que acabe la crisis para ejercer su profesión.

- ¿Qué situación atraviesa el sector?

- En cuatro años hemos tenido las misma reformas que en los anteriores treinta y mantenernos al día nos retrae muchos recursos. Pero lo peor es que hay una alta piratería de personas, incluidos muchos funcionarios, que sin estar dadas de alta, realizan labores de asesoría y contabilidad. Y contra sus precios no puedes luchar. Quien busca un servicio de calidad y garantizado acude a un asesor, pero el que busca precio, y por la crisis cada vez son más los que se ven tentados, acude a un pirata. Además, sufrimos una doble presión, por parte de los clientes para que rebajar precios, y por parte de los inspectores de Hacienda, cuya presión ha aumentado muy significativamente.

- ¿Y cómo está el tejido empresarial con el que trabajan?

- El entorno económico está muy tocado. El perfil mayoritario, pese a las notables excepciones de las empresas del Parque Tecnológico, son pymes con baja capacidad innovadora y exportadora, lo que supone una debilidad muy importante ante la reducción de la demanda interna. Solo les queda reducir su tamaño e intentar capear el temporal.

- ¿Qué aconseja a los futuros graduados en Empresariales?

- Les recomiendo que busquen su sitio en las empresas innovadoras. En España hay que buscar debajo de las piedras, pero las hay. O bien que salgan al extranjero en su búsqueda.