Miguel Martinez Morte: «En Chile hay trabajo, pero hay que pelearlo»

Miguel es un luchador. La crisis le explotó nada más terminar sus estudios en Obras Públicas, pero nunca se resignó. Volvió a confiar en la UPCT para formarse en Minas, Prevención de Riesgos Laborales e Ingeniería Civil antes de cruzar el charco con una beca del Santander. Gracias a su tesón, ha conseguido trabajar para una multinacional australiana en una de las mayores minas de cobre del mundo, en Copiapó.

 ¿Cómo has llegado a Chile?

Llegué a Chile a través de un programa de ingenieros graduados después de realizar un largo proceso de selección en Sao Paulo, donde estuve en 2012 con una beca del Santander. Allí, además de las asignaturas cursadas, realicé prácticas en un centro tecnológico de Hidráulica y trabajé de becario en una consultora de ingeniería sanitaria. En otoño, realicé un proceso de selección para la empresa Orica, que me ofreció la posibilidad de trabajar en Chile dentro de un programa para graduados de tres años de formación, con rotación por diferentes áreas de la empresa y con la posibilidad de una rotación internacional el tercer año.

¿A qué se dedica la empresa para la que trabajas?

Nos dedicamos principalmente a la fabricación de explosivos y a proporcionar asistencia técnica en voladuras en diversos países.

¿Qué te aporta estar en Suramérica?

Poder trabajar en uno de los países más importes en minería a nivel mundial y compartir experiencias laborales con profesionales de distintos países.

¿Es difícil encontrar trabajo allí?

Depende, hasta ahora he conocido casos de todo tipo. Hay muchos españoles aquí intentando buscarse la vida. A algunos, aunque no a todos, les ha ido bien y han encontrado trabajo, como es el ejemplo de dos amigos míos ingenieros de caminos que, después de un incansable mes repartiendo currículos por todo Santiago, felizmente encontraron empleo. Trabajo hay, se ve mucho movimiento. La construcción y la minería están en auge pero eso no asegura nada. Una vez aquí hay que pelear bastante y homologar nuestros títulos españoles no es fácil.

¿Cuál ha sido tu trayectoria académica?

Tras dos años en la UMU estudiando informática decidí cambiar de área y estudiar Obras Públicas, que por aquel entonces (año 2004)  parecía tener buenas salidas. Terminé la carrera haciendo el proyecto de Erasmus en Alemania y cuando regresé trabajé unos meses en una constructora hasta que me topé con el comienzo de la crisis. Así que decidí seguir formándome, en 2009 hice un Master de Prevención de Riesgos Laborales y me  matriculé de nuevo en la UPCT en Ingeniería Técnica de Minas. En 2010 estuve trabajando en una consultora de ingeniería subcontratada por la Confederación Hidrográfica del Segura y en 2011 me matriculé en la pasarela para obtener la nueva titulación de Ingeniería Civil.

¿Por qué te orientaste hacia la minería?

Escogí Minas por ser una carrera afín a la estudiada anteriormente, completando y abriendo el abanico de posibilidades con la vista puesta en la construcción de túneles en un principio.

¿Qué planes tienes?

Por ahora a corto disfrutar el momento, a medio plazo, finalizar las dos primeras rotaciones en Chile y por último pedir un traslado a otro país el tercer año de programa, para el cual me gustaría tener la oportunidad de trabajar en algún país de habla inglesa como Estados Unidos, Canadá o Australia, aunque no descarto volver a Brasil.

¿Estás contento de haber emigrado?

Por supuesto. Aunque el salario de estos años de formación no sea muy atractivo y el coste de la vida sea mucho más caro de lo que nos imaginamos, la experiencia desde que salí de España está mereciendo y mucho la pena. Ya no recuerdo cuantas veces me he hecho la maleta en los últimos 13 meses, pero no me arrepiento de ninguna. Brasil me encantó. Y en cuanto a Chile, me parece un buen país para vivir y aunque no lo cambiaría por España me parece que voy a seguir por aquí un buen tiempo, aprovechando para conocer el resto de este maravilloso continente, lleno de contrastes y oportunidades para los aventureros.