Leticia Muñoz Febrel: "Solo estuve tres días buscando trabajo"

Leticia Muñoz Febrel (30 años, aunque no lo parezca) devora los fines de semana en que aprovecha para volver a España y visitar a su familia, a su novio o a sus antiguos compañeros de la UPCT. Desde octubre, ejerce de ingeniera naval en el departamento de plataformas petrolíferas y buques de transporte de la multinacional Damen, en la localidad holandesa de Gorinchem. Un astillero con un millar de empleados de 20 nacionalidad en el que se trabaja en inglés.

¿Contenta?

Mucho. Estoy haciendo lo que me gusta, exactamente lo que he estudiado. Nunca pensé que fuera a tener tanta suerte.

¿Cómo consiguió el empleo?

Después de acabar la carrera estuve seis meses en Inglaterra aprendiendo inglés. Desde allí, a través de un amigo portugués que conocí el año que estuve de Erasmus en Lisboa, envié mi curriculum a la agencia de contratación. En tres días me llamaron para la primera entrevista. Todo fue muy rápido, no me dio tiempo ni a buscar trabajo en España.

¿Su caso es excepcional entre los exalumnos de Navales de la UPCT?

No demasiado. Dos amigos de la carrera están trabajando en Bélgica, otro en Inglaterra, uno más en Noruega y otro compañero en Sudáfrica.

Siendo madrileña, ¿por qué estudió en la UPCT?

Había escuchado hablar muy bien de la UPCT. Es una universidad con pocos alumnos en las aulas, en la que hay un trato directo y sencillo con los profesores, mejor aún que en las privadas. Nada que ver con las universidades madrileñas. Estudiar en Cartagena es lo mejor que he hecho, fueron años maravillosos. Una experiencia única.

¿Cómo se trabaja en Holanda?

El trato entre jefes y empleados es muy bueno. Se preocupan de que estés a gusto y no tienen miedo a enseñarte todo lo que saben. Son supersinceros, para bien y para mal, y hacen evaluaciones cada seis meses, con nota. Hay facilidades para progresar y, si eres bueno, lo puedes demostrar. Quieren que tengas iniciativa y que te adaptes a los cambios. Se molestan mucho en nuestra formación, para que estemos siempre al día y a pie de obra. Después de todo lo que están invirtiendo en mí, confío en que me renueven.

¿Qué añora?

A mi novio y a mi familia. Me gusta el paisaje y que no pare de llover, pero a las 5 de la tarde ya está todo cerrado. Y lo de ir en bici a trabajar, llueva o nieve, lo llevo fatal.