Enrique Sanmartín: "Para un ingeniero, buscar trabajo fuera es obligatorio"

A 11.000 kilómetros de su casa, o lo que es lo mismo, 17 o 18 horas de avión, el ilicitano Enrique Sanmartin (26 años) reconoce que le cuesta estar separado de la familia y los amigos, pero está muy satisfecho de estar diseñando barcos en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) tras haberse formado en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Naval y Oceánica de la UPCT, en la que en 2008 concluyó la técnica y en 2012 la superior.

P.– ¿Cómo valora su primer año allí?

R.– El balance es muy bueno. En lo profesional es genial, porque estoy haciendo barcos, que es lo que estudié, y no siempre, más bien casi nunca, se consigue. Es increíble poder desarrollar a diario lo que estudié.

“Uno tira para la tierra, pero lo de nacer, vivir y trabajar en la misma ciudad ya no se da”

P.- ¿Qué tal se vive en Sudáfrica?

R.– Yo vivo en una burbuja, entre rascacielos y donde no se aprecia la pobreza. Pero el resto de la ciudad y del país no es así. La gente vive en casas de hojalata en barrios a los que no conviene ir.

P.- ¿Qué hace en su trabajo?

R.– Soy el responsable de ingeniería naval de la empresa KND y realizo el diseño integral de los barcos que nos encargan. Por ejemplo, buques interceptores para el Gobierno de Namibia o transportadores de coches por los ríos. En Sudáfrica no se estudia Ingeniería Naval ni nada parecido, por lo que necesitan a extranjeros para estos puestos.

P.- ¿Recomienda emigrar?

R.– No es que lo recomiende. Es una obligación a día de hoy buscar trabajo fuera para un ingeniero. Para ello viene muy bien Linkedin, porque Infojob es una farsa. Y saber inglés. Yo llegué aquí con un nivel medio, que me permitía leer y escribir correctamente pero con problemas para comunicarme oralmente. Seis meses después ya tenía una competencia profesional perfecta. También recomiendo estudiar después de haber trabajado. Yo estuve diseñando yates antes de volver a la UPCT y regresé con ganas de exprimir los conocimientos y todo lo que había echado en falta. Porque estudiando se es aprendiz de mucho y maestro de poco y en una empresa tienes que ser maestro. Por suerte, la rama de estructuras en la que me he especializado sí que la abordé durante la carrera.

P.- ¿Le gustaría quedarse allí a vivir?

R.– No descarto acercarme a Europa en los próximos años porque no creo que haga el resto de mi vida aquí. Uno siempre tira para la tierra. Pero ya no se da lo de nacer, vivir y trabajar en la misma ciudad. Al menos, en las carreras técnicas es así.